Sin un plan de contingencias viable, Sacyl afronta un peor verano que el anterior al no haber dado solución al exilio de profesionales.

 

AMEACYL, 24 de Julio de 2019

     

       Sacyl aún no ha diseñado un plan estival de contingencias, como los que ya han sido puestos en marcha en otras Comunidades Autónomas, con un doble objetivo; por un lado, asegurar la asistencia sanitaria en aquellos lugares que ven incrementada su población durante el período estival, y por otro, garantizar los derechos de su personal. Al verse unidas la carencia de este plan de contingencias para el verano y la falta de profesionales sanitarios disponibles para su contratación en las bolsas de empleo de Castilla y León, los médicos y enfermeros de área hacen frente de nuevo a una época estival con plantillas previamente ya ajustadas y que se ven reducidas a mínimos por los permisos de vacaciones.

        En este momento, nuestra comunidad afronta una de las épocas del año donde su población llega a triplicarse, lo que para estos profesionales implica sextuplicar su carga de trabajo. Y es que, cuando la “España vaciada" triplica su población, de forma especial en el medio rural, no sólo no ha sido reforzada la plantilla del personal de Atención Primaria con la contratación de nuevo personal, sino que se recurre a la "doble cobertura", en la que un solo médico o enfermera tiene que asumir el trabajo que de forma habitual realizan dos. En una comunidad como Castilla y León en la que la dispersión poblacional y la dependencia de los usuarios son muy elevadas, esto supone aún mayores dificultades para mantener la calidad de la asistencia sanitaria y la continuidad en la atención del paciente, sin olvidar que se trata del nivel asistencial que representa la puerta de entrada al sistema y que resuelve nueve de cada diez consultas del total de demandas sanitarias.

       Los usuarios conocen la situación de los profesionales de área en Atención Primaria, que ven migrar de consulta en consulta o entre distintos centros, y que ha producido un fenómeno de huida de médicos y enfermeras hacia otros servicios sanitarios en busca de mejores condiciones laborales. También es conocida por los grupos políticos, haciéndose patente en el discurso de investidura del Presidente de la Junta de Castilla y León, Don Alfonso Fernández Mañueco, a los que citó expresamente reconociendo su situación y planteando propuestas, aunque sin describir cómo pretende culminarlas.

       Desde AMEACyL esperamos que transmita estas necesidades a la nueva Consejera de Sanidad, y que aborde de forma inmediata y efectiva los problemas de la Atención Primaria y de sus profesionales de área, evitando así que trascienda y afecte directamente a la asistencia sanitaria de cualquier usuario de Castilla y León. Y es que, si de verdad hay regeneración política, deberá poder objetivarse en una adecuada gestión del personal que solvente la ya habitual escapada de profesionales, dotándolos de programación laboral y reconociendo su labor, mientras consigue reducir la continua improvisación organizativa de Sacyl.

       A día de hoy, es necesario abandonar las políticas de gestión que ya se han demostrado ineficaces y comenzar a tomar decisiones que, además de asegurar la asistencia sanitaria de los ciudadanos, permitan que cualquier profesional valore la posibilidad de poder quedarse en nuestra comunidad para desarrollar su actividad laboral, a elegir entre el resto de ofertas de trabajo, y consiguiendo que al menos sea valorado como el trabajo en otros servicios de salud. El objetivo para solucionar la falta de médicos y enfermeras en nuestra comunidad pasa por reducir su precariedad laboral, para poder proporcionar un servicio sanitario de calidad que garantice el derecho reconocido en nuestra constitución, y para lo que Sacyl aún tiene un afanoso trabajo pendiente por realizar.